Llevo más de cuarenta años llevando una casa con sueldos que no alcanzaban. En este libro están las cincuenta soluciones que de verdad me funcionaron, con las cantidades exactas, lo que cuesta cada una y lo que te ahorras frente al bote de marca. La mayoría de la gente recupera lo que cuesta el libro con el primer fin de semana.
Casi todo lo que hay en el pasillo de la limpieza es agua, unos pocos ingredientes que de verdad limpian, mucho perfume y una etiqueta bonita. Y esos ingredientes, la mayoría, ya están en tu cocina o cuestan centavos.
No es ninguna conspiración. Es que no hay negocio en decirte que la solución está en tu alacena, así que nadie con un anuncio en la televisión se va a molestar en contártelo.
Mi madre, doña Herminia, crio a sus hijos casi sola y con muy poco dinero. En su casa había bicarbonato, vinagre, un jabón, limones y trapos de camisetas viejas. Y su casa, que era pobre, nunca estaba sucia.
Yo tardé diez años de casada y mucho dinero tirado en entender lo que ella ya sabía. Este libro es para que tú no tardes tanto.
Es la cuenta que hice de mi propia casa, con lo que gastaba antes. Los precios son estimaciones en dólares y cambian según dónde vivas, pero revisa tus tickets y compara.
Casi mil dólares al año, sin contar la comida que ya no se tira, ni las toallas y las ollas que duran más. No te lo puedo prometer, porque no conozco tu casa. Pero es la cuenta que yo hice, y en cuarenta años me ha salido parecida una y otra vez.
Alacena, cocina, baño, ropa y manchas, olores, suelos y muebles, bichos de casa y orden.
Cada una con la receta y sus cantidades, el error que casi todo el mundo comete, el paso a paso, el porqué, las advertencias de seguridad donde hacen falta y la cuenta de lo que te ahorras.
Libro en PDF de 84 páginas. Descarga inmediata. Se lee en el teléfono, la tableta o la computadora, y se puede imprimir.
“Esto no va de pasar necesidad ni de ser el ama de casa perfecta. Va de no dejar que te vendan caro lo que ya tienes en la alacena.”
Yo no soy química, ni nunca he dicho serlo. Soy una señora que ha limpiado la misma casa durante décadas y que ha puesto atención. Mi madre decía que no hay que pagar por el perfume, que hay que pagar por lo que limpia. Todo lo que hay en este libro lo he hecho con mis propias manos, muchas veces, y donde algo tiene un riesgo de verdad, te lo digo clarito y te explico por qué.
Sí. Los ingredientes son los mismos en cualquier cocina: bicarbonato, vinagre, jabón de lavar platos, sal, limones, alcohol y agua oxigenada. Los precios están en dólares como referencia; lo que importa es la diferencia entre el ingrediente y el bote de marca, y esa diferencia se mantiene en cualquier país.
No. Si sabes medir una taza y apretar un pulverizador, puedes hacer casi todo lo que hay en el libro. Cada solución está explicada paso a paso, en el orden en que se hace.
Algunas mezclas sí lo son, y por eso el libro trae una tabla con las que nunca debes hacer y el motivo de cada una. Todas las recetas usan un producto cada vez o combinaciones seguras, y las advertencias van justo en el paso donde hacen falta. Cuando algo es cosa de un profesional, como una plaga grande o moho extenso, el libro te lo dice.
Un libro en PDF de 84 páginas con las cincuenta soluciones, el plan del primer fin de semana, la tabla de mezclas prohibidas, la guía rápida de manchas, el calendario de limpieza y la libreta del ahorro. Se descarga en cuanto pagas.
Es un PDF. Se abre en el teléfono, la tableta o la computadora, y puedes imprimir las páginas que quieras para tenerlas en la cocina. No hace falta ninguna aplicación ni suscripción.
Me escribes dentro de los 30 días y te devuelvo el dinero. Sin formularios y sin rencores.
Todavía hay mucho que aprender de las cosas que nuestras abuelas ya sabían hacer con las manos.
Cincuenta soluciones, las cantidades exactas y la cuenta de lo que te ahorras en cada una. Con el primer fin de semana ya lo tienes recuperado, y si no te sirve, tienes 30 días para pedir tu dinero de vuelta.
Quiero el Manual por 34 dólares